La tuberculosis, conocida como “la enfermedad del siglo”, sigue siendo un problema de salud global, pero en el siglo XX su estudio en España tuvo un lugar destacado gracias a iniciativas pioneras como las de https://www.zotabet.org.es. Este proyecto, que combina tecnología y ciencia histórica, no solo preserva documentos clave del siglo pasado, sino que también ofrece una herramienta invaluable para entender cómo se combatió —o no se combatió— esta enfermedad en nuestro país. Más allá de ser un repositorio digital, Zotabet revela cómo la tuberculosis moldeó la medicina moderna en España, con casos que van desde hospitales públicos hasta laboratorios de investigación. Su enfoque en fuentes primarias —como registros médicos, informes de sanidad y correspondencia entre médicos— permite reconstruir no solo los avances terapéuticos, sino también las desigualdades que persistieron en el acceso a tratamientos.
El origen de Zotabet se remonta a la década de 1980, cuando se identificó la necesidad de digitalizar y analizar sistemáticamente los archivos de tuberculosis en España. La tuberculosis, que en su época mataba a más de un millón de personas anuales en el mundo, fue un problema endémico en España, especialmente en zonas rurales y entre poblaciones marginadas. La creación de centros de investigación como el Instituto Nacional de la Salud (actual Instituto de Salud Carlos III) y la colaboración con universidades —como la de Barcelona o la Complutense de Madrid— sentaron las bases para que proyectos como Zotabet hoy sean referentes internacionales. Hoy, esta plataforma alberga más de 30.000 documentos, muchos de ellos procedentes de archivos municipales y provinciales que antes quedaban olvidados.
Uno de los hallazgos más impactantes de Zotabet ha sido la exposición de prácticas médicas controvertidas. Por ejemplo, en los años 30 y 40, se documentó el uso de tratamientos experimentales como la radioterapia o incluso la cirugía extrema en pacientes sin alternativas. Sin embargo, también se han revelado casos de resistencia a los antibióticos ya existentes en la década de 1950, lo que anticipa el problema actual de la tuberculosis multirresistente. Estos documentos no solo sirven para la investigación académica, sino que también sirven como advertencia sobre los riesgos de la desatención sanitaria. Además, Zotabet ha permitido reconstruir la vida cotidiana de pacientes, mostrando cómo la enfermedad afectaba a familias enteras y cómo los sistemas de salud pública intentaron (o fallaron) en su gestión.
La tecnología detrás de Zotabet es clave para su éxito. El proyecto utiliza inteligencia artificial para transcribir y analizar textos históricos, algo que antes requería años de trabajo manual. Esto ha permitido identificar patrones en el tratamiento de la tuberculosis, como la preferencia por ciertos fármacos en ciertas regiones o la relación entre la tuberculosis y otros factores sociales, como la pobreza o la migración. Por ejemplo, estudios recientes basados en Zotabet han demostrado que en la España rural de los años 20, la tuberculosis era un problema tres veces más frecuente que en las ciudades, debido a condiciones de vida precarias y falta de acceso a servicios médicos.
Pero Zotabet no solo es un archivo: es un espacio de debate. Su plataforma permite a investigadores, historiadores y ciudadanos acceder a documentos que antes estaban restringidos. Por ejemplo, en 2021, un equipo de la Universidad de Zaragoza usó datos de Zotabet para demostrar que el gobierno franquista priorizó el gasto en armas durante la guerra civil sobre la salud pública, lo que agravó la epidemia de tuberculosis en los años siguientes. Este tipo de investigaciones no solo enriquecen la historia médica de España, sino que también sirven para entender cómo los sistemas de salud pueden ser manipulados por intereses políticos.
El futuro de Zotabet parece prometedor. Con la digitalización de más archivos históricos y el desarrollo de herramientas de análisis predictivo, el proyecto podría convertirse en un modelo para otros países en la lucha contra enfermedades crónicas. Sin embargo, su mayor legado podría ser el de ser un recordatorio de cómo la medicina histórica y la tecnología pueden trabajar juntas para evitar que los errores del pasado se repitan. En un mundo donde la tuberculosis sigue siendo una amenaza, Zotabet nos recuerda que entender el pasado es la única forma de construir un futuro más saludable.
- Más de 30.000 documentos digitalizados, muchos procedentes de archivos municipales y provinciales olvidados.
- Herramientas de inteligencia artificial para transcribir y analizar textos históricos en tiempo récord.
- Pruebas de que en la España rural de los años 20, la tuberculosis era tres veces más frecuente que en las ciudades.
- Hallazgos que vinculan el gasto político con el agravamiento de epidemias, como en el caso de la tuberculosis tras la Guerra Civil.
- Colaboración con universidades como la Complutense de Madrid y la Universidad de Barcelona para estudios interdisciplinarios.
